Internet:
una nueva manera de hacer negocios
(Si hoy continuas haciendo lo que hiciste
ayer, mañana estarás donde estás hoy)
Por:
Enrique Mieses
Con la aparición del hombre sobre la faz de
la tierra, en la era cuaternaria, se inicia la primera
forma de hacer negocios: El Trueque.
Como
usted ya sabrá, el trueque consistía en intercambiar
productos que una célula familiar o tribal producía en
exceso de lo que realmente necesitaba para consumir, por
otros productos distintos, que otras células o unidades
familiares producían, también en exceso de los que
realmente necesitaban para consumir.
Este
intercambio debía resultar
siempre beneficioso para ambas partes y como la
transacción tardaba algún tiempo en repetirse nuevamente,
muchas veces, era necesario transportar la
mercancía durante largas jornadas y a grandes distancias
en condiciones climáticas adversas, a través de caminos
totalmente inhóspitos y en condiciones incompatibles con
los más elementales principios de seguridad y conservación
física.
Para
minimizar un poco este efecto negativo sobre la mercancía
transportada, solía usarse el llevar mercancías en exceso
sobre la que realmente se requería. Sin embargo, este
exceso en las cantidades de mercancía requerida
dificultaba aún más el viaje y lo volvía más agotador y
menos fructífero de lo que ya era. Muchas veces, los
productos perecederos resultaban tan estropeados que no
eran aceptados en el intercambio o trueque.
De
manera que fue preciso seleccionar e implementar una
representación física del valor de las mercancías que
fuera fácilmente manejable y que se pudiera usar en su
lugar, mientras la misma se conservaba en un ambiente
controlable, seguro y confortable.
Es así
como surge el uso comercial intensivo del oro, el cual por
su escasez, incorruptibilidad y otras características
peculiares de este noble metal, llega a convertirse en el
mejor representante del valor de una mercancía objeto de
intercambio o de una propiedad.
De esta
manera, los mercaderes que intercambiaban mercancías que
fuera muy voluminosa, muy pesada, muy frágil o perecedera
para realizar los intercambios dejaban la mercancías en
sitios seguros, mientras negociaban estas usando pepitas
de oro para representar su valor.
Así, en
lugar de viajar con muchos sacos de naranja, por
ejemplo, que solían maltratarse durante el transporte en
las épocas de mal tiempo, viajaban con bolsitas pequeñas
que contenían pepitas de oro, las cuales intercambiaban
por aquella mercancía que necesitaban. Luego podrían
recuperar sus pepitas de oro entregando los sacos de
naranjas que estas representaban, cuando el tiempo y las
condiciones fuera más propicio para transportarlas.
Así se hacían los negocios, desde la era
cuaternaria hasta finales de la era de la comunidad
tribal. Luego, a las pepitas de oro, se les dio una forma
aplanada y de tamaño estándar, surgiendo la moneda de oro.
Más tarde, con el avance de la tecnología del trabajo con
metales, surgieron nuevas monedas hechas de otros metales
con menos valor que las de oro y que servían para
fraccionar las de oro, basadas en el mismo concepto.
Más
tarde se implementó el papel moneda el cual, a pesar de
que tenía una menor duración, era mas fácil de manejar,
Luego se implementaron la letra, el pagaré, el cheque y
demás, hasta llegar a la tarjeta de crédito conocida hoy.
Concomitantemente con estos cambios, la
mayoría de ellos facilitados por la tecnología, la manera
de hacer negocios también ha cambiado y, en los últimos
años, aunque muchos todavía no se han dado cuenta, tenemos
con nosotros una nueva manera de hacer negocios: Intenet.
Muchos creen que Internet es sólo un medio
y quizás tengan razón. Pero es un medio tan distinto a
todos los demás que ha cambiado la manera de hacer
negocios.
Enrique Mieses
Editor@Marketing-Ya.info
Director Marketing-Ya.com
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